El finiquito es el documento de liquidación que la empresa debe entregarte siempre que finaliza una relación laboral, independientemente de si te vas tú o te despiden.
Un finiquito correcto debe desglosar cuatro pilares básicos: el salario del último periodo trabajado, la parte proporcional de las pagas extraordinarias, las vacaciones no disfrutadas y cualquier plus o bonus pendiente de cobro hasta la fecha de cese.
Es el pago por los días trabajados en el mes del despido o baja. Si dejas el trabajo el día 15, la empresa debe abonarte la mitad de tu salario mensual bruto. Recuerda que sobre esta cantidad se aplican las retenciones habituales de IRPF y Seguridad Social.
Si tienes días de vacaciones acumulados que no has gastado, la empresa debe pagártelos en el finiquito. Estos días cotizan a la Seguridad Social y se les aplica retención, computando como un periodo de "alta" adicional tras el cese laboral.
Para evitar errores de cálculo manual, nuestra herramienta automatiza las proporciones. Solo necesitas introducir tu salario bruto, las fechas de inicio y fin, y los días de vacaciones pendientes. Obtendrás un desglose profesional para comparar con el documento que te entregue la empresa.